Zoom eleva su previsión de ganancias anuales tras un sólido trimestre

Última actualización: 26 de noviembre de 2025
  • Zoom mejora su guía anual de beneficios ajustados por acción hasta un rango de 5,95–5,97 dólares
  • Los ingresos trimestrales alcanzan 1.230 millones de dólares, superando las previsiones del mercado
  • La integración de inteligencia artificial y el auge del trabajo híbrido impulsan el negocio empresarial
  • La compañía refuerza su programa de recompra de acciones por 1.000 millones de dólares

Resultados financieros de Zoom y ganancias anuales

Zoom ha dado un paso más en su intento de consolidarse como un actor estable dentro del sector tecnológico al comunicar una mejora de su previsión de ganancias anuales tras un trimestre en el que tanto ingresos como beneficios superaron las expectativas del mercado. La compañía, conocida por su plataforma de videoconferencias, parece querer dejar atrás la imagen de simple solución para tiempos de pandemia y reforzar su papel dentro del trabajo híbrido y la productividad empresarial apoyada en inteligencia artificial.

El anuncio ha tenido un impacto inmediato en los mercados: las acciones de Zoom llegaron a subir alrededor de un 3%-3,7% en las operaciones previas a la apertura y en el after hours en Estados Unidos, reflejando el respaldo de los inversores a la nueva guía de resultados y al giro estratégico hacia soluciones de mayor valor añadido. Aunque el movimiento se produce en Wall Street, el mensaje también resuena en Europa, donde muchas empresas utilizan la plataforma a diario para coordinar equipos distribuidos entre distintos países, incluido España.

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Un trimestre mejor de lo previsto y una guía anual al alza

En su último trimestre fiscal, finalizado el 31 de octubre, Zoom presentó ganancias ajustadas de 1,52 dólares por acción, claramente por encima de la estimación media de los analistas, que se situaba en 1,44 dólares. Este resultado refleja una rentabilidad más elevada por cada título y un mayor control del gasto operativo en comparación con el año anterior.

Los ingresos trimestrales alcanzaron los 1.230 millones de dólares, frente a los 1.210 millones previstos por el consenso del mercado. Esto supone un crecimiento en torno al 4,4% interanual, una cifra modesta si se compara con la etapa de expansión explosiva durante la pandemia, pero relevante en un contexto de normalización de la demanda y fuerte competencia en el segmento de colaboración online.

Dentro del desglose de ventas, el negocio empresarial creció un 6,1%, hasta 741,4 millones de dólares, mientras que los ingresos procedentes de las suscripciones en línea aumentaron en torno a un 2%. Esta diferencia de ritmos confirma el peso cada vez mayor de las grandes cuentas corporativas y de los clientes profesionales de tamaño medio frente al usuario individual.

Zoom también destacó la mejora de sus métricas de clientes clave: el número de compañías que generan más de 100.000 dólares de facturación en los últimos doce meses aumentó un 9,2%, hasta un total de 4.363. La tasa de cancelación mensual en línea, por su parte, se mantuvo estable en el 2,7%, lo que indica una base de usuarios relativamente fiel pese a la creciente oferta de alternativas.

Desde el punto de vista financiero, la firma registró un fuerte aumento del flujo de caja operativo, que subió alrededor de un 30% hasta 629,3 millones de dólares, con un margen del 51,2%. El flujo de caja libre se situó en 614,3 millones. La utilidad neta no ajustada se disparó hasta 612,9 millones de dólares, más del triple que el año previo, impulsada por una combinación de mayor eficiencia operativa y menores costes.

Revisión de previsiones: más beneficios y ligero aumento de ingresos

Sobre la base de estos resultados, la compañía decidió elevar su previsión de ganancias ajustadas para todo el ejercicio. Ahora espera cerrar el año con un beneficio por acción de entre 5,95 y 5,97 dólares, por encima tanto de su guía anterior como de los 5,87 dólares que manejaban muchos analistas.

En el apartado de facturación, Zoom sitúa su previsión de ingresos anuales en una horquilla de 4.852 a 4.857 millones de dólares. Esta banda implica un avance ligero frente a las estimaciones iniciales, pero suficiente para reforzar el mensaje de estabilidad y crecimiento moderado en un entorno donde ya no existen los vientos de cola excepcionales de 2020 y 2021.

Mirando más allá del ejercicio en curso, la compañía también actualizó sus estimaciones para el ejercicio fiscal 2026, donde ya contempla ingresos de entre 4.850 y 4.860 millones de dólares, frente a la previsión anterior de 4.830 a 4.840 millones. Aunque el ajuste es relativamente pequeño, va en la línea de un escenario de crecimiento sostenido apoyado en nuevos productos y servicios.

En cuanto al beneficio anual ajustado por acción para ese periodo futuro, Zoom espera situarse igualmente en la franja de 5,95 a 5,97 dólares, por encima de la horquilla previa de 5,81 a 5,84 dólares por acción. Este incremento, si se materializa, consolidaría la mejora de márgenes que la empresa viene mostrando a medida que refuerza sus productos de mayor valor.

Para el próximo trimestre, la compañía anticipa ingresos de entre 1.230 y 1.235 millones de dólares y un beneficio ajustado de entre 1,48 y 1,49 dólares por acción. Son cifras que, sin prometer crecimientos espectaculares, tratan de demostrar que la actividad se mantiene sólida y predecible.

Impulso de la inteligencia artificial y el trabajo híbrido

Una de las claves que explican tanto los resultados recientes como las nuevas previsiones de ganancias anuales es la apuesta de Zoom por la inteligencia artificial y por consolidarse como una plataforma completa para el trabajo híbrido. La empresa ha intensificado la integración de funcionalidades de IA en toda su gama de productos con el objetivo de diferenciarse y ofrecer más valor a empresas y profesionales.

Entre las innovaciones más destacadas se encuentra AI Companion 3.0, un asistente basado en inteligencia artificial que ayuda a automatizar tareas, resumir reuniones, generar contenido y mejorar la productividad en el día a día. Este componente se está convirtiendo en una pieza central del ecosistema de Zoom y, según la compañía, está ganando tracción tanto en grandes corporaciones como en organizaciones de tamaño medio.

La firma también ha puesto el foco en su suite de experiencia de cliente, diseñada para mejorar la atención y el soporte que las empresas ofrecen a sus usuarios finales. Dentro de esta oferta destacan productos como Zoom Phone, Contact Center y Virtual Agent, que están impulsando buena parte del crecimiento y permiten a la compañía ir más allá de las simples videollamadas.

Según el propio CEO, Eric Yuan, Zoom está observando un fuerte impulso en soluciones personalizadas basadas en IA, lo que ha convertido el último trimestre en uno de los más sólidos en el área de customer experience. La adopción de agentes virtuales capaces de actuar de forma autónoma para resolver tareas específicas está creciendo a medida que las empresas buscan automatizar flujos de trabajo y ganar eficiencia.

Expertos del sector señalan que, a medida que las organizaciones dejan atrás los proyectos meramente experimentales de IA y exigen resultados de negocio tangibles, propuestas como AI Companion se vuelven especialmente atractivas. En el caso de Zoom, el hecho de incluir este asistente en ciertos planes de pago sin coste adicional directo se percibe como una base interesante para futuras iniciativas de monetización.

Alianzas estratégicas y foco en grandes cuentas

Para reforzar sus capacidades de inteligencia artificial, Zoom ha cerrado una colaboración con Nvidia, el conocido fabricante de chips. El acuerdo contempla la utilización de las tecnologías abiertas Nemotron para dar soporte a AI Companion 3.0 en distintos sectores, entre ellos finanzas, sanidad y administración pública, ámbitos con fuerte presencia en Europa y donde la demanda de soluciones de colaboración seguras y eficientes es elevada.

Esta alianza pretende situar a la plataforma de Zoom como un partner tecnológico relevante para organizaciones reguladas y administraciones públicas que necesitan gestionar grandes volúmenes de datos y comunicaciones con garantías de seguridad. Aunque no se han detallado cifras concretas para el mercado europeo, la compañía confía en que este tipo de acuerdos impulse la adopción en regiones como la UE, donde la regulación sobre IA y protección de datos es especialmente exigente.

El crecimiento del número de clientes que generan más de 100.000 dólares en ingresos anuales refleja precisamente la importancia creciente de las grandes cuentas. Para muchas de estas organizaciones, la posibilidad de integrar videoconferencias, telefonía, contact center y herramientas de IA dentro de una misma plataforma supone una ventaja operativa relevante frente a tener soluciones fragmentadas.

Voces del análisis de mercados, como la firma Bernstein, apuntan a que la compañía está combinando un control riguroso de los costes con una estrategia de reducción de cancelaciones, menor uso de descuentos y firma de nuevos contratos más rentables. Según estos analistas, este enfoque está ayudando a sostener los márgenes y a reforzar la narrativa de una empresa más madura y centrada en la rentabilidad.

El contexto de trabajo híbrido, con empleados repartidos entre la oficina y el domicilio, continúa siendo un motor de demanda para soluciones colaborativas en Europa y España. Muchas compañías mantienen modelos flexibles y, en ese escenario, herramientas como Zoom se han convertido en piezas habituales de la infraestructura tecnológica diaria, desde grandes multinacionales con sedes en Madrid, Barcelona o París, hasta pymes con equipos distribuidos por todo el continente.

Recompras de acciones y mensaje al mercado

Más allá de la operativa del negocio, Zoom ha querido lanzar una señal clara a los mercados financieros mediante un ambicioso programa de recompra de acciones. Durante el último trimestre, la empresa adquirió 5,1 millones de títulos propios y decidió ampliar su autorización de recompra en 1.000 millones de dólares adicionales.

Esta cifra se suma a los aproximadamente 310,4 millones de dólares que quedaban disponibles en el programa anterior a 31 de octubre, lo que deja un margen considerable para seguir reduciendo el número de acciones en circulación en los próximos meses. Este tipo de movimientos suelen interpretarse como una muestra de confianza de la dirección en el potencial a largo plazo de la compañía.

Desde el punto de vista financiero, Zoom cerró el trimestre con 7.900 millones de dólares en efectivo y valores negociables, una posición de liquidez cómoda que le permite tanto seguir invirtiendo en desarrollo de producto como utilizar parte de ese colchón para recompras y otras iniciativas de retribución al accionista.

Analistas como los de Bernstein subrayan que la recompra de acciones se ha convertido en una prioridad para gestionar la dilución derivada de la entrega de títulos a empleados y directivos. Al reducir el número de acciones en el mercado, se ayuda a sostener el beneficio por acción y, potencialmente, a apoyar la evolución de la cotización en bolsa.

La reacción positiva de los inversores tras la presentación de resultados se enmarca, además, en un momento de renovado interés por el sector tecnológico vinculado a la inteligencia artificial. Tras un periodo de dudas sobre la capacidad de muchas compañías de software para mantener el ritmo de crecimiento, casos como el de Zoom refuerzan la idea de que quienes logren integrar y monetizar la IA en productos concretos pueden recuperar protagonismo en índices como el Nasdaq 100.

El conjunto de anuncios de Zoom —desde el incremento de la previsión de ganancias anuales hasta el impulso de sus soluciones de inteligencia artificial y el refuerzo del programa de recompra de acciones— dibuja el perfil de una empresa que busca crecer menos por volumen y más por calidad de ingresos, eficiencia y fidelización de clientes corporativos. En un mercado global en el que el trabajo híbrido se ha afianzado y Europa, incluida España, sigue apostando por modelos flexibles, la compañía intenta consolidar su posición como plataforma integral de colaboración y experiencia de cliente con la vista puesta en la rentabilidad sostenida a medio plazo.