- Domina el panel de notificaciones y los ajustes rápidos para gestionar avisos y funciones clave sin abrir aplicaciones.
- Configura a fondo seguridad, privacidad, batería y personalización visual para adaptar Android a tu forma de usar el móvil.
- Aprende a gestionar apps, Wi-Fi y conectividad avanzada, incluyendo compartir redes y limitar descargas.
- Da el salto a un uso avanzado con bootloader, particiones, recovery y herramientas ADB para tener un control casi total del sistema.
Si acabas de aterrizar en Android o llevas años con un móvil en el bolsillo, es muy probable que aún no estés exprimiendo ni la mitad de las posibilidades reales que ofrece el sistema. Notificaciones inteligentes, ajustes rápidos, funciones ocultas, trucos de seguridad o incluso cambios avanzados de software están ahí, pero muchas veces pasan totalmente desapercibidos.
En esta megaguía vamos a recopilar todo sobre Android: tutoriales, ajustes básicos y trucos avanzados para que puedas controlar el sistema desde cero hasta un nivel casi “friki”. Verás desde cómo configurar tu nuevo móvil paso a paso hasta cómo bloquear notificaciones pesadas, usar la pantalla dividida, personalizar el aspecto o trastear con el bootloader, el recovery y las particiones.
Panel de notificaciones y ajustes rápidos
El punto de partida para manejar el día a día en Android es el panel de notificaciones y la zona de ajustes rápidos, esa bandeja que aparece al deslizar el dedo desde la parte superior de la pantalla como si bajaras una persiana.
El panel de notificaciones funciona como una especie de bandeja de entrada donde se almacenan todos los avisos que recibe el teléfono: mensajes de WhatsApp, correos, avisos de redes sociales, descargas, alertas del sistema, etc. Da igual si tenías la pantalla encendida o apagada, todo se acumula ahí para que no se te escape nada.
Encima de las notificaciones se sitúan los ajustes rápidos, unos interruptores grandes para activar o desactivar funciones como el Wi-Fi, Bluetooth, datos móviles, modo avión, linterna o ahorro de batería. En muchos móviles verás una vista compacta al bajar una vez y una vista completa al deslizar de nuevo hacia abajo.
Para desplegar estos paneles solo tienes que deslizar un dedo desde el borde superior de la pantalla hacia abajo. Si quieres ver todos los accesos rápidos, vuelve a deslizar o pulsa la pequeña flecha que aparece junto a ellos, según el fabricante.
Desde versiones recientes de Android, el panel incluye además funciones más inteligentes: historial de notificaciones, reproductor multimedia integrado y control de conversaciones prioritarias, todo pensado para que no vivas esclavizado por los avisos del móvil.
Responder y gestionar mensajes desde la notificación
Una de las ventajas grandes de Android es que puedes interactuar con muchas notificaciones sin abrir la aplicación. En apps de mensajería como WhatsApp, Telegram o Messenger suele aparecer un botón de “Responder” directamente en el aviso.
Si lo tocas, se abre un pequeño cuadro de texto donde puedes escribir tu respuesta en el propio panel de notificaciones, algo comodísimo si tienes varios chats activos a la vez y no quieres entrar y salir de cada app como un loco.
Otras aplicaciones añaden accesos rápidos como “Marcar como leído”, “Archivar”, “Eliminar” o acciones similares. Así, con un solo toque gestionas correos, recordatorios o mensajes sin necesidad de navegar por toda la app.
Posponer, bloquear o silenciar notificaciones
Hay avisos que no quieres perder de vista pero que tampoco te vienen bien en ese momento. Para eso está la función de posponer notificaciones, que te las vuelve a mostrar más tarde. Suele activarse deslizando la notificación ligeramente hacia un lado hasta que aparezca un icono de reloj.
Al pulsarlo, Android guarda ese aviso y lo reactiva pasado un tiempo configurable, normalmente entre 15 minutos y 2 horas. Es muy útil para correos importantes o mensajes a los que quieres contestar cuando estés más tranquilo.
Si una app se pasa de pesada, puedes ir un paso más allá y usar los canales de notificación (en Android Oreo y posteriores). Cada app agrupa sus avisos por categorías: promociones, mensajes directos, recordatorios, etc., y tú decides qué categorías se muestran y cuáles se bloquean.
Para hacerlo de forma rápida, mantén el dedo pulsado sobre una notificación o deslízala un poco a un lado hasta que salga el icono de engranaje. Desde ahí podrás desactivar solo ese tipo concreto de avisos o, si te has cansado, cortar todas las notificaciones de la app entrando en “Gestionar notificaciones”.
Historial de notificaciones y control multimedia
Si sueles borrar notificaciones a toda prisa, te interesa activar el historial de notificaciones en los ajustes del sistema. Una vez activo, tendrás una lista con los avisos recientes que has ido recibiendo, incluso aquellos que cerraste sin querer.
Además, Android integra un reproductor multimedia en la parte superior del panel cuando estás escuchando música, podcasts o viendo vídeos. Desde ahí puedes pausar, pasar de pista o cambiar la salida de audio sin abrir Spotify, YouTube o la app que uses.
Si el reproductor se queda “enganchado” y te molesta verlo siempre, mantén pulsado sobre él, entra en sus ajustes y desactiva la opción de fijar el reproductor en las notificaciones para que solo aparezca cuando haya algo sonando.
Trucos y configuración de los ajustes rápidos
La zona de ajustes rápidos es el centro de mando para modificar en segundos las funciones más importantes del móvil sin bucear en los menús. Brillo, conectividad, modo linterna, modo oscuro… todo está a un gesto de distancia.
Para acceder a la vista completa, desliza dos veces desde la barra superior o utiliza dos dedos a la vez para desplegar directamente todos los iconos disponibles. Verás varias filas de botones, y probablemente otra sección inferior con accesos que aún no has añadido.
En Android 13 y capas modernas, incluso tienes accesos especiales como el escáner de códigos QR integrado en los ajustes rápidos, controles de Casa para domótica o accesos al modo de grabación de pantalla.
Ordenar y personalizar los iconos
El primer paso para domar los ajustes rápidos es decidir qué iconos quieres ver en la primera fila, porque son los que siempre aparecen en la vista compacta cuando bajas poco el panel.
Para cambiar el orden, abre los ajustes rápidos, busca el icono del lápiz o el botón de edición (según la capa de tu móvil) y entra en el modo de personalización. Allí podrás arrastrar cada icono con una pulsación prolongada y soltarlo en la posición que más te convenga.
Abajo te aparecerán otros accesos disponibles que aún no están en uso. Solo tienes que arrastrar los que te interesen desde la zona inferior a la parte superior para añadirlos y tenerlos siempre a mano.
Añadir nuevos ajustes rápidos y funciones extra
Desde Android Nougat se abrió la puerta a que aplicaciones de terceros añadan sus propios accesos rápidos. Algunas apps como Shazam, Spotify o utilidades de productividad incluyen ya sus botones para activar funciones sin entrar en la app.
En el modo de edición de ajustes rápidos verás estos accesos extra generalmente al final de la lista inferior, desactivados por defecto. Si te interesa alguno, arrástralo hacia la zona de iconos activos y colócalo donde quieras. Pueden ser atajos para mantener la pantalla encendida, iniciar un escaneo, activar un servicio concreto, etc.
Escáner de códigos QR y controles de Casa
Android 13 incorpora un escáner QR directo entre los ajustes rápidos. Gracias a esto te ahorras instalar apps de terceros solo para leer una carta de restaurante o acceder a una red Wi-Fi mediante código QR.
También dispones del botón de “Casa” (antes “Control de dispositivos”), que sirve para encender y apagar luces, enchufes inteligentes o cualquier gadget doméstico compatible con tu cuenta de Google, sin tener que abrir la app Google Home.
Primeros pasos al estrenar un móvil Android
Cuando enciendes por primera vez tu nuevo smartphone verás un asistente que te guía por una configuración inicial bastante parecida en casi todas las marcas, aunque cada capa meta sus toques propios.
La idea es dejar el móvil listo con idioma, cuenta de Google, Wi-Fi, seguridad y opciones básicas, de manera que salga de la caja usable al 100% desde el minuto uno.
Idioma, región y conexión Wi-Fi
El primer paso suele ser elegir el idioma principal del teléfono y el país o región en la que vives. El idioma marcará todo el sistema y la región servirá, entre otras cosas, para ajustar la hora y la fecha automáticamente.
Después se te propondrá conectarte a una red Wi-Fi. No es obligatorio, pero es muy recomendable porque la configuración inicial y las actualizaciones pueden consumir muchos datos. Conéctate a la red de tu casa introduciendo el nombre y la contraseña, y te evitarás sorpresas en la factura.
Tarjeta SIM y cuenta de Google
Conviene insertar la tarjeta SIM desde el principio para que el móvil reconozca tu número y tu operador. Así podrás recibir SMS de verificación, llamadas y configurar los datos móviles sin líos.
En cuanto tengas Wi-Fi, el sistema te pedirá que inicies sesión con tu cuenta de Google (tu Gmail de toda la vida). Esa cuenta se usará para descargar aplicaciones de la Play Store, hacer copias de seguridad, guardar contactos, sincronizar calendarios y gestionar pagos.
Si vienes de otro Android tendrás la posibilidad de restaurar una copia de seguridad anterior con apps y datos. Mucha gente prefiere empezar de cero para no arrastrar posibles errores o basura acumulada, aunque si estabas contento con tu configuración antigua, restaurar puede ahorrarte bastante tiempo.
Red de datos móvil y tipo de red preferida
Si tu móvil es compatible con 5G, por defecto suele estar configurado para elegir automáticamente entre 5G, 4G y otras redes según cobertura. El problema es que, si no hay 5G en tu zona, tenerlo buscándolo continuamente consume algo más de batería.
Cuando termines el asistente, entra en Ajustes > SIM o Redes móviles y ajusta el tipo de red preferida según la cobertura y tu tarifa. En muchos casos, dejarlo en 4G/LTE es más que suficiente para el uso diario.
Importar datos del móvil antiguo
Si quieres traerte tus cosas del teléfono anterior, podrás hacerlo usando el sistema de copia de seguridad de Google, un cable o apps de transferencia de cada marca. El asistente te guiará durante la primera puesta en marcha.
Más tarde también puedes ir a Ajustes > Copia de seguridad o “Sobre el teléfono” para restaurar datos desde una copia guardada en tu cuenta. Aun así, si venías sufriendo problemas de rendimiento, errores raros o mucha basura, te puede compensar reinstalar las apps a mano.
Seguridad básica: bloqueo, actualizaciones y privacidad
Antes de lanzarte a instalar apps como si no hubiera un mañana, es importante dejar atados los ajustes de seguridad, bloqueo y actualizaciones del sistema. Son dos minutos que pueden ahorrarte muchos disgustos más adelante.
Método de bloqueo de pantalla
Lo mínimo que deberías hacer es establecer algún tipo de bloqueo de pantalla: PIN, patrón, contraseña, huella o cara. La combinación ideal suele ser PIN + huella dactilar, y si tu móvil lo permite, añadir también reconocimiento facial.
Entra en Ajustes > Seguridad > Bloqueo de pantalla y elige si quieres patrón, PIN o contraseña clásica. Después, desde el mismo menú, añade tus huellas (en el sensor trasero, lateral o bajo la pantalla) y configura el desbloqueo facial si está disponible.
Actualizaciones del sistema y parches de seguridad
Que el móvil sea nuevo no asegura que lleve la última versión de Android ni los parches de seguridad más recientes. Muchas veces sale de fábrica con una versión y en cuanto lo conectas a Internet aparecen varias actualizaciones pendientes.
Ve a Ajustes > Sistema > Actualizaciones del sistema (o un menú similar según la marca) y pulsa en “Buscar actualizaciones” para descargar e instalar lo que haya. Hazlo con buena cobertura Wi-Fi y la batería por encima del 50 % para evitar cortes a mitad de proceso.
Revisión de seguridad y Smart Lock
En el apartado de Seguridad suele aparecer un panel que evalúa el estado general de protección de tu móvil: bloqueo de pantalla, cuentas protegidas, Play Protect activado, etc. Si ves avisos en amarillo o rojo, sigue las recomendaciones hasta dejarlo todo en verde.
Además, puedes activar Smart Lock (Ajustes > Seguridad > Configuración avanzada > Smart Lock) para que el teléfono se mantenga desbloqueado en ciertas circunstancias de confianza: cuando estás en casa, cuando llevas el reloj Bluetooth puesto o mientras detecta que lo llevas encima.
Personalización visual: temas, iconos, cuadrícula y textos
Una vez asegurado lo básico, toca dejar el móvil a tu gusto a nivel estético. Android destaca precisamente por permitir cambiar casi todo: desde los colores de la interfaz hasta el tamaño de iconos y textos.
En los ajustes de “Pantalla” o “Fondo de pantalla y estilo” encontrarás la mayor parte de opciones para ajustar el aspecto general del sistema sin necesidad de instalar launchers externos.
Modo oscuro y fuentes de la interfaz
El modo oscuro ya es un clásico. Entra en Ajustes > Pantalla y activa “Tema oscuro” para que fondos y menús pasen a tonos negros o gris oscuro. Además de descansar la vista por la noche, puede ahorrar algo de batería en pantallas OLED.
Desde ahí mismo podrás modificar el tamaño del texto y de los elementos de la pantalla. Si ves las letras demasiado pequeñas o demasiado grandes, ajusta “Tamaño de fuente” y “Tamaño de pantalla” hasta encontrar el punto cómodo para ti.
Colores del sistema según tu fondo y iconos temáticos
Desde Android 12, el sistema puede adaptar los colores de botones, menús y controles al fondo de pantalla que tengas. En Ajustes > Fondo de pantalla y estilo, al cambiar de fondo te saldrán paletas de color generadas automáticamente a partir de esa imagen.
Además, puedes activar los “iconos con tema” para que los iconos de muchas apps adopten un color uniforme basado en esos tonos, logrando un escritorio mucho más homogéneo y elegante. Eso sí, no todas las apps son compatibles todavía.
Cuadrícula de apps y fondos de pantalla
Desde el mismo menú de estilo podrás escoger la cuadrícula del escritorio, es decir, cuántas filas y columnas de iconos caben. Opciones típicas son 4×5, 5×5 o 5×6, según el tamaño de la pantalla.
Así decides si quieres pocos iconos grandes y muy separados o muchos accesos juntos para evitar desplazarte. Aprovecha también para cambiar el fondo de pantalla por una imagen que te guste, ya sea de la galería o de la colección que ofrezca el fabricante.
Gestos útiles y funciones de productividad
Más allá del aspecto visual, Android incorpora un buen puñado de gestos y herramientas para trabajar más rápido y de forma más cómoda, sobre todo en móviles grandes.
Pantalla dividida y navegación entre apps
La pantalla dividida permite usar dos aplicaciones al mismo tiempo, una en la parte superior y otra en la inferior. Es ideal para chatear mientras ves un vídeo, consultar un PDF a la vez que respondes correos, etc.
Para activarla, abre la vista de apps recientes (deslizando desde abajo hacia el centro) y toca el icono de la app que quieres fijar arriba. Elige “Pantalla dividida” y luego selecciona la segunda aplicación para la parte inferior.
Además, desde la barra de navegación por gestos puedes moverte rápido entre apps deslizando el “palo” inferior hacia la izquierda o derecha. Es como ir saltando hacia delante y hacia atrás por las últimas aplicaciones que has usado.
Selección de texto e imágenes desde la vista de recientes
La vista de aplicaciones recientes tiene un extra interesante: en muchas capas puedes seleccionar texto directamente de la previsualización de una app sin abrirla. Pulsas en “Seleccionar” o mantienes el dedo sobre un texto visible y podrás copiarlo o buscarlo en Google.
Con las imágenes pasa algo parecido: si en la vista de recientes se ve una foto, puedes mantener pulsado sobre ella para que el sistema la detecte y permitir copiarla o guardarla, normalmente usando Google Lens como apoyo.
Grabación de pantalla y modo de una mano
Desde los ajustes rápidos tienes un botón de “Grabación de pantalla” que captura en vídeo todo lo que hagas en el móvil. Puedes elegir si quieres grabar también el audio interno, el micrófono o ambos, y si quieres que se vean los toques.
Si tu smartphone es grande y te cuesta llegar a la parte superior, ve a Ajustes > Accesibilidad > Controles del sistema y activa el modo a una mano para encoger la interfaz hacia una esquina inferior. Así podrás manejarlo con el pulgar mucho más fácil.
Navegación por gestos o con botones clásicos
Si no terminas de hacerte a los gestos, puedes volver al sistema clásico. En Ajustes > Accesibilidad > Controles del sistema > Navegación del sistema puedes escoger entre la navegación por gestos moderna o la de tres botones de toda la vida (Atrás, Inicio y Recientes).
Control de notificaciones, chats y privacidad
En móviles llenos de apps, si no controlas las notificaciones al final el teléfono suena, vibra y se ilumina cada dos minutos. Android tiene varias herramientas para poner orden sin necesidad de ir app por app.
Configurar las notificaciones de cada aplicación
En Ajustes > Notificaciones > Ajustes de aplicaciones verás un listado con todas las apps y un interruptor para activar o desactivar sus avisos. Con eso ya puedes silenciar totalmente las más pesadas.
Si entras dentro de una aplicación en esa lista, normalmente encontrarás categorías de notificación para afinar: mensajes directos sí, promociones no; recordatorios sí, noticias no, etc.
Prioridad de conversaciones y contenido en pantalla de bloqueo
Dentro de Notificaciones hay una sección de “Conversaciones” donde puedes priorizar ciertos chats de apps de mensajería. Los más importantes se mostrarán arriba, con iconos especiales, y tendrán un comportamiento más destacado.
Para cuidar tu privacidad, en Ajustes > Privacidad puedes decidir si las notificaciones muestran su contenido en la pantalla de bloqueo, solo el remitente, o directamente no se muestran avisos mientras el móvil esté bloqueado.
Acceso a cámara, micrófono y ubicación precisa
Android incluye dos interruptores maestros en Ajustes > Privacidad para desactivar por completo el acceso a la cámara y al micrófono de todas las apps. Es ideal si quieres asegurarte de que nada está escuchando o grabando en un momento concreto, como podría ocurrir con spywares que se hacen pasar por apps.
En Ajustes > Ubicación > Permisos de ubicación de aplicaciones puedes gestionar app por app si pueden usar tu posición y si esta debe ser precisa (GPS exacto) o aproximada. Desactivar la ubicación precisa en ciertas aplicaciones reduce el rastreo sin romper su funcionamiento básico, por ejemplo en Instagram.
También puedes apagar el interruptor de “Personalizar usando datos de aplicaciones” para evitar que Android recopile información adicional de cómo usas las apps con fines de personalización.
Batería, Bienestar Digital y Smart Lock
La autonomía y el uso responsable del móvil son dos temas que cada vez preocupan más. Android incorpora varias funciones pensadas para exprimir la batería y evitar que pases horas pegado a la pantalla sin darte cuenta.
Porcentaje de batería y batería inteligente
En Ajustes > Batería puedes activar la opción de mostrar el porcentaje de batería junto al icono de la barra superior, algo que mucha gente echa de menos si no está activado por defecto.
Dentro de ese menú también encontrarás la “batería inteligente”, un sistema que aprende de tus hábitos de uso para limitar lo que hacen en segundo plano las aplicaciones que casi no utilizas. Si no viene activado, merece la pena encenderlo para ganar unos cuantos minutos u horas de autonomía.
Calibrar la batería y liberar espacio con un hard reset
Cada cierto tiempo puede venir bien recalibrar la batería para que el sistema vuelva a medir con precisión el nivel de carga restante. Para ello basta con agotarla hasta que salte el aviso de batería baja y después cargar el móvil hasta el 100 % sin interrupciones.
Si el rendimiento del teléfono se ha ido al traste y nada lo arregla, siempre tienes la opción de formatearlo o hacer un hard reset. Desde Ajustes > Sistema > Opciones de recuperación > Borrar todos los datos puedes devolverlo al estado de fábrica. Antes, eso sí, haz copia de seguridad de tus fotos y archivos, porque se borra absolutamente todo.
Bienestar Digital para controlar el uso del móvil
En el menú de “Bienestar Digital” tienes un panel que te muestra el tiempo que pasas en cada app, cuántas veces desbloqueas el móvil y cuántas notificaciones recibes. Es una buena cura de realidad para ver si te estás pasando con TikTok, Instagram o juegos.
Desde ahí puedes activar modos de descanso, horarios sin notificaciones y límites de uso diarios para determinadas aplicaciones. No es una cárcel, pero ayuda bastante a no pasarse de la raya.
Gestión de aplicaciones: bloatware, desinstalar y compartir
Uno de los grandes males de algunos fabricantes es el bloatware, es decir, esas apps preinstaladas que nunca vas a usar y que solo ocupan espacio. Por suerte, Android permite deshabilitarlas o desinstalarlas en muchos casos.
Quitar aplicaciones que no necesitas
En Ajustes > Aplicaciones > Lista de apps puedes ver todo lo que hay instalado en el dispositivo. Toca una aplicación y pulsa en “Desinstalar” o, si no se puede borrar, en “Desactivar”. Desactivarla hará que no aparezca ni se ejecute, aunque siga ocupando algo de espacio.
Si tienes muchas apps instaladas, herramientas como Easy Uninstaller permiten desinstalar varias de golpe en lugar de ir una por una. Así la limpieza es mucho más rápida.
Enviar aplicaciones por Bluetooth y usar papelera de reciclaje
Si quieres compartir una aplicación concreta con otro móvil sin pasar por la Play Store, puedes extraer su archivo APK con utilidades como ML Manager y luego enviarlo por Bluetooth desde un explorador de archivos.
Android no trae papelera nativa como tal, pero apps como Dumpster funcionan como una capa intermedia donde van los archivos eliminados antes de borrarse del todo. Si sueles arrepentirte de borrar fotos o documentos, puede ser una buena salvaguarda.
Conectividad avanzada: Wi-Fi, router y redes
Además del típico “conectar al Wi-Fi de casa”, Android permite jugar un poco más con la conexión, compartir contraseñas y hasta entrar al router desde el propio móvil.
Entrar al router desde el teléfono
Si escribes en el navegador la dirección 192.168.1.1 o 192.168.0.1 (puede variar según el operador) llegarás a la interfaz de configuración del router de tu casa. Allí puedes cambiar el nombre de la red, la contraseña, el tipo de cifrado o ver qué dispositivos están conectados.
Algunos routers modernos tienen además apps oficiales para Android que facilitan mucho esta configuración, así que merece la pena buscar el modelo de tu router en la Play Store.
Compartir tu Wi-Fi por código QR o Nearby
Cuando ya estés conectado a tu Wi-Fi, entra en los ajustes de esa red y pulsa en “Compartir” para mostrar un código QR que cualquier otro móvil Android puede escanear para conectarse sin teclear la contraseña.
En esa misma pantalla suele aparecer un botón de Nearby para enviar los datos de conexión de forma inalámbrica a móviles Android cercanos que tengan activado este sistema.
Ver las contraseñas Wi-Fi guardadas
Tu teléfono guarda todas las redes a las que te has conectado, con sus claves. En muchos Android modernos, desde el perfil de cada red puedes ver la contraseña o mostrar un código QR con ella, aunque a veces requiere autenticación biométrica.
En dispositivos rooteados o tirando de ADB desde un ordenador se puede incluso leer el archivo del sistema donde se almacenan todas esas claves, pero es un proceso más técnico reservado para usuarios avanzados.
Limitar el ancho de banda de descarga
Android 13 incluye en las opciones de desarrollador un ajuste para limitar la velocidad máxima de descarga en redes Wi-Fi. Para llegar ahí primero hay que activar el modo desarrollador pulsando varias veces sobre “Número de compilación” en Información del teléfono.
Después, en Sistema > Opciones para desarrolladores encontrarás el “Límite de frecuencia de descarga de la red” y podrás fijar un techo para que tu móvil no se coma todo el ancho de banda cuando actualiza apps o baja archivos grandes.
Android avanzado: bootloader, particiones, recovery y root
Si ya dominas lo básico y te apetece ir un nivel más allá, Android permite (en muchos modelos) desbloquear el bootloader, instalar recoveries modificados, cambiar de ROM o incluso obtener acceso root. Todo esto tiene riesgos y puede anular garantías, así que conviene ir con calma y saber lo que haces.
Qué es el bootloader y por qué se desbloquea
El bootloader es el componente de software que comprueba que el sistema instalado es legítimo y arranca Android si todo está en orden. Piensa en él como el portero que decide qué se ejecuta al encender el móvil.
Desbloquear el bootloader permite saltar ciertas restricciones impuestas por el fabricante, de forma que puedas instalar ROMs personalizadas, modificar el kernel o cambiar partes del sistema que normalmente no se tocan.
Particiones principales de un móvil Android
El almacenamiento interno de Android se divide en varias particiones con funciones distintas. Las más importantes son:
- /boot: contiene lo necesario para iniciar el sistema operativo.
- /system: alberga los archivos propios de Android, sin datos de usuario.
- /recovery: una partición alternativa de arranque con herramientas de reparación.
- /data: guarda apps instaladas, configuraciones y archivos del usuario.
- /cache: almacena datos de acceso frecuente para acelerar el sistema.
- /misc: incluye ajustes del operador y otros datos varios.
Conocer estas particiones es clave si piensas flashear ROMs, hacer copias desde recovery o reparar un sistema dañado.
Recovery modificado y acceso root
La partición /recovery puede sustituirse por un recovery personalizado como TWRP. Estos recoveries avanzados ofrecen opciones extra como instalar ZIPs, hacer copias de seguridad completas o borrar particiones selectivas que no están disponibles en el recovery original.
En cuanto al root, obtener permisos de superusuario te permite control total sobre el sistema: desinstalar apps de sistema, automatizar tareas a nivel profundo o usar herramientas avanzadas. El proceso y los riesgos varían según el modelo, por lo que siempre hay que seguir una guía específica para tu dispositivo.
Eliminar bloatware con ADB
Sin necesidad de root también puedes desinstalar aplicaciones del sistema para el usuario actual usando ADB desde un ordenador. El procedimiento clásico es:
- Activar la depuración USB en el móvil y conectarlo al PC.
- Abrir una ventana de comandos y ejecutar “adb devices” para confirmar la conexión.
- Entrar en “adb shell”.
- Listar paquetes del fabricante con “pm list packages | grep ‘marca’”.
- Eliminar los que no quieras con “pm uninstall -k –user 0 nombredelpaquete”.
Así consigues quitar mucha morralla sin tocar realmente la partición /system, por lo que el proceso es algo menos agresivo que un borrado total de sistema.
Extras curiosos: MirrorLink, Bluetooth, detección de caras y más
Android también se mete en otros terrenos menos conocidos pero bastante útiles en el día a día, desde integrarse con el coche hasta girar la pantalla según la posición de tu cara.
MirrorLink y otras formas de usar el móvil en el coche
Antes de que Android Auto y Apple CarPlay se hicieran populares, MirrorLink ya ofrecía una forma de controlar el smartphone desde la pantalla del coche. Aunque ahora tiene menos protagonismo, sigue presente en muchos vehículos y móviles compatibles; también conviene estar al tanto de las novedades de Android Auto.
Para usarlo, lo primero es comprobar que tanto tu móvil como tu coche soportan MirrorLink. A partir de ahí, el proceso suele ser conectar por cable y seguir las instrucciones del sistema de infoentretenimiento.
Detección facial para girar la pantalla
En algunos dispositivos puedes activar una opción en Ajustes > Pantalla > Girar automáticamente que usa la cámara frontal para detectar la orientación de tu cara. Así, si estás tumbado de lado, evita que la pantalla se gire cuando en realidad quieres seguir viéndola en vertical.
No todos los móviles traen esta función, pero si aparece la opción de “Detección de caras” asociada al giro automático, merece la pena probarla porque evita muchos giros de pantalla absurdos.
Fijar aplicaciones para prestar el móvil con tranquilidad
Si vas a dejarle el móvil a alguien y no quieres que cotillee más de la cuenta, activa en Ajustes > Seguridad > Configuración avanzada la opción de “Fijar aplicaciones”. Luego, desde la vista de recientes, podrás fijar una app concreta.
Mientras esté fijada, la persona solo podrá usar esa aplicación y no podrá salir de ella sin introducir tu PIN o patrón (si así lo has configurado). Es una forma sencilla de dejar a un niño ver dibujos o a un amigo mirar algo puntual sin darle barra libre.
Como ves, Android esconde una barbaridad de funciones, desde las más básicas hasta las más avanzadas. Dedicándole un rato a explorar ajustes, notificaciones, seguridad y opciones de personalización, puedes convertir el móvil en una herramienta mucho más cómoda, potente y adaptada a ti, evitando distracciones innecesarias y sacando partido tanto a lo que ofrece de serie como a las posibilidades más “pro” del sistema.
Editor profesional de Tecnología y Software
