Google Vids: la nueva forma de crear vídeos con IA en Workspace

Última actualización: 21 de abril de 2026
  • Google Vids es una app de vídeo con IA integrada en Google Workspace y cuentas personales de Google.
  • Permite generar, editar y compartir vídeos colaborativos con soporte para múltiples formatos.
  • Incluye funciones de IA como Veo, avatares y plantillas, con límites actuales de hasta 30 minutos por vídeo.
  • Es especialmente útil para entornos laborales y educativos gracias a su integración con Drive, Classroom y YouTube.

Interfaz de Google Vids

Google Vids se ha convertido en una de las novedades más llamativas del ecosistema Google Workspace: una herramienta pensada para crear vídeos de forma rápida, guiada por inteligencia artificial, y con la misma filosofía colaborativa que ya conocemos de Documentos, Hojas o Presentaciones. No pretende reemplazar a los editores profesionales, pero sí facilitar que cualquier persona del equipo pueda montar una pieza de vídeo convincente sin ser experta en producción audiovisual.

La idea es sencilla: escribes lo que quieres contar y de qué material dispones, y la IA de Google (la familia de modelos Gemini y el motor de generación de vídeo Veo) se encarga de proponerte guion, storyboard, escenas, voz en off, música y montaje. Todo ello integrado en la nube, compartible por enlace y listo para exportar como archivo MP4, GIF o vídeo de YouTube, o seguirlo trabajando colaborativamente como un archivo de Google Vids dentro de Drive.

Qué es exactamente Google Vids y para qué sirve

Google Vids creando vídeos con IA

Google Vids es una aplicación de creación y edición de vídeo basada en inteligencia artificial que forma parte de Google Workspace y también está disponible para cuentas personales de Google. Está orientada sobre todo al ámbito laboral y educativo, aunque también resulta útil para proyectos personales, pequeños negocios o creadores que necesiten generar piezas rápidas.

Con esta herramienta puedes crear, escribir, producir, editar, revisar en equipo y compartir vídeos directamente desde el navegador, sin instalar nada. Se integra con Google Drive, con Google Classroom en el entorno educativo y con YouTube para la publicación, manteniendo el mismo sistema de permisos de lectura, comentario y edición que el resto de productos de la suite.

A nivel de IA, Google Vids se apoya en Gemini como motor generativo para redactar guiones, diseñar storyboards, sugerir escenas, proponer textos en pantalla y generar locuciones con voz artificial. Además, utiliza el modelo de vídeo Veo (en su versión más reciente, Veo 3.1) para la generación directa de clips de alta calidad a partir de descripciones o imágenes, tanto para usuarios de Workspace como para cuentas personales de Gmail.

La herramienta está pensada, sobre todo, para casos como formaciones internas, vídeos de onboarding de personal, comunicación con clientes y proveedores, actualizaciones de proyecto o materiales comerciales. En educación, se está empleando para transformar lecciones en vídeo, crear cápsulas explicativas y desarrollar trabajos de clase basados en proyectos audiovisuales.

Disponibilidad, estado del producto y novedades

Panel principal de Google Vids

Google Vids fue anunciado oficialmente en abril de 2024 como “la nueva aplicación de creación de vídeos impulsada por IA para el trabajo” dentro de Google Workspace. Inicialmente apareció en fase de pruebas para un conjunto reducido de cuentas de Google Workspace Labs, es decir, usuarios seleccionados que podían experimentar con las funciones antes de un despliegue más amplio.

Durante ese periodo inicial, el acceso estaba limitado a organizaciones concretas y la herramienta se encontraba en una especie de alfa cerrada, centrada en recopilar feedback y ajustar los flujos de trabajo. En aquel momento, el foco estaba en vídeos muy cortos (en torno a tres minutos) pensados casi como “presentaciones en vídeo” para uso interno, sin integración directa con YouTube.

Posteriormente, Google ha ido liberando funciones gradualmente y ampliando tanto la duración máxima de los proyectos como el tipo de usuario que puede acceder. Según la documentación más reciente, los vídeos creados con Google Vids pueden alcanzar hasta 30 minutos de duración, aunque Google deja claro que estos límites pueden modificarse con el tiempo.

En paralelo, a lo largo de 2024 y 2025 se han incorporado mejoras notables en calidad de generación, plantillas, música y avatares IA. Una novedad especialmente relevante es que cualquiera con una cuenta de Google personal puede generar, sin coste, hasta 10 clips de vídeo al mes utilizando el modelo Veo 3.1, sin necesidad de tener una licencia de Workspace.

Esto significa que, a día de hoy, Google Vids está disponible por defecto tanto para usuarios de Google Workspace como para cuentas de Gmail, aunque algunas opciones avanzadas de IA pueden seguir desplegándose de forma progresiva según región, tipo de contrato o configuración de administrador.

Navegadores y compatibilidad técnica

Para usar Google Vids en un ordenador, Google recomienda las dos versiones más recientes de los navegadores compatibles más populares (por ejemplo, Chrome o Edge actualizados). En estos entornos se habilitan todas las funciones de edición, colaboración y generación mediante IA.

En otros navegadores menos habituales es posible que Vids llegue a funcionar parcialmente, pero Google avisa de que podrían no estar disponibles todas las herramientas, especialmente las relacionadas con la edición avanzada o la colaboración en tiempo real.

Hay una excepción importante: en Safari, actualmente no se pueden editar ni comentar vídeos dentro de Google Vids. Lo que sí permite este navegador es reproducir los vídeos que ya se hayan procesado, por lo que sirve para visualización, pero no para trabajo de producción.

En dispositivos móviles, Vids se accede a través de un navegador web compatible, no mediante una app independiente. Desde el móvil se pueden ver vídeos ya procesados, pero hoy por hoy no está disponible ni la edición ni la inserción de comentarios, lo que limita su uso a la revisión rápida o a la reproducción en movilidad.

Formatos de archivos y tipos de contenido que admite Google Vids

Uno de los puntos fuertes de la aplicación es que acepta distintos tipos de medios procedentes tanto del ordenador como de Google Drive, facilitando el aprovechamiento de recursos que ya tengas creados. La compatibilidad abarca audio, imágenes y clips de vídeo en varios formatos habituales.

En el apartado de audio, Google Vids permite subir pistas pregrabadas, locuciones, música propia, efectos de sonido y audios generados por IA. Entre los formatos compatibles se incluyen ogg, flac, m4a, mp3, mp4, mpeg, mpeg3, wav, x-flac, audio/x-m4a y audio/x-wav, de modo que resulta raro encontrarse con un archivo que no pueda utilizarse.

Para imágenes fijas y GIFs animados, la herramienta es capaz de gestionar stickers, fotografías, ilustraciones y gráficos en formatos PNG, JPEG y GIF. Esto permite tanto usar imágenes de stock como ilustraciones corporativas o gráficos exportados desde otras herramientas.

En cuanto a vídeo, Vids está preparado para trabajar con clips propios, materiales grabados con el estudio de grabación integrado y vídeos de stock. Los formatos más habituales admitidos son mp4, ogg, quicktime y webm, lo que cubre prácticamente todo lo que se genera desde cámaras, móviles y muchas aplicaciones de edición.

Todo este contenido se puede subir directamente desde tu equipo o seleccionar desde Google Drive, lo que agiliza mucho el flujo de trabajo en organizaciones que ya tienen una biblioteca multimedia organizada en la nube.

Cambiar de idea: límites de duración y otras restricciones

A pesar de ser una herramienta bastante flexible, Google Vids tiene ciertas limitaciones que conviene tener claras antes de planificar un proyecto. La primera es el tiempo máximo de cada vídeo: según la documentación actual, los proyectos pueden extenderse hasta 30 minutos, una cifra pensada para formaciones, presentaciones extensas o módulos educativos.

En versiones anteriores o en fases de prueba inicial, se hablaba de límites mucho más cortos, cercanos a los tres minutos, lo que tenía sentido para piezas breves de comunicación interna. No obstante, Google ha ido ampliando el margen para que resulte útil en más contextos profesionales y formativos.

En el terreno de la generación con IA, la empresa pone énfasis en que la calidad final depende en gran parte de la eficacia de tus prompts. La manera en que describes la idea, el tono, el público objetivo o el tipo de escenas influye directamente en el storyboard, el ritmo del vídeo y la coherencia de la narrativa.

Además, el catálogo de música, imágenes, temas visuales y voces de stock todavía es relativamente limitado, por lo que ciertos recursos se pueden reutilizar con frecuencia si se abusa de los elementos predeterminados. Esto puede dar una sensación de repetición en organizaciones que produzcan muchos vídeos similares.

Otro punto a tener en cuenta es que, por ahora, la herramienta no está orientada a producción de vídeo en formato vertical puro para redes sociales. Aunque la interfaz actual ya contempla formatos como horizontal, vertical o cuadrado, buena parte del discurso original de la herramienta menciona que el enfoque principal está en el contenido tipo presentación y uso interno, no en la creación masiva de vídeos para TikTok o Reels.

Primer contacto: opciones para empezar un proyecto en Google Vids

Cuando inicias un nuevo proyecto en la herramienta, lo primero que aparece es un menú de inicio con varias rutas de creación, pensado para adaptarse tanto a quien quiere que la IA haga casi todo, como a quien prefiere controlar cada detalle.

Desde tu ordenador puedes abrir un nuevo vídeo directamente en Google Vids o escribir vids.new en la barra de direcciones del navegador, lo que crea un archivo vacío al momento. Nada más entrar, se te pide que elijas la orientación del vídeo: horizontal (paisaje), vertical (retrato) o cuadrado, para que el lienzo se adap­te al uso que tengas en mente.

A partir de ahí, Vids ofrece distintas opciones de inicio, entre las que destacan las funciones de IA y las plantillas guiadas. Estas opciones aparecen solo si tu cuenta tiene activadas las funciones de inteligencia artificial; en caso contrario, el arranque se limita a un vídeo en blanco y las herramientas manuales de edición.

Que exista esta pantalla inicial configurable facilita que no tengas que decidir todos los detalles técnicos desde cero. Puedes dejar que la IA proponga una estructura, empezar a grabar sobre la marcha o dedicarte a remodelar un material ya existente, según el tiempo del que dispongas y el tipo de pieza que quieras conseguir.

Modos de creación: IA, plantillas, grabación y subida de medios

La ruta “todo en uno” para quienes quieren apoyo de la IA es la opción Veo: generar clips de vídeo. Aquí introduces una petición en lenguaje natural (por ejemplo, “crear un vídeo de bienvenida para nuevos empleados con un tono cercano y escenas de la oficina”) y el sistema genera clips personalizados, con escenas encadenadas y aspectos visuales adaptados a la descripción, y compite con herramientas como Canva IA 2.0.

Otra función clave es el avatar de IA, que permite narrar el contenido utilizando un personaje virtual. Este avatar aporta voz y presencia al vídeo, haciendo que la pieza resulte más atractiva, sobre todo en contextos de formaciones, presentaciones de producto o mensajes de bienvenida.

Si ya tienes materiales preparados en Presentaciones de Google, puedes usar Convertir diapositivas para transformar un deck en un vídeo. La herramienta analiza las diapositivas, crea escenas a partir de ellas y, si lo deseas, añade animaciones básicas, voz en off y transiciones, evitando que tengas que reconstruir desde cero contenidos que ya existen.

También está la opción de Grabar, que permite registrar directamente desde el estudio de grabación integrado en Vids. Puedes grabar tu cámara, pantalla o una combinación, ideal para tutoriales, demostraciones de producto o explicaciones técnicas que requieren mostrar aplicaciones en tiempo real.

Por último, siempre puedes optar por Subir tus propios vídeos, imágenes y audios, o apoyarte en la sección de Plantillas y Storyboard, donde hay una selección de estilos y estructuras preconfiguradas. En el modo “Vid en blanco” empiezas desde cero, configurando manualmente escenas, textos, gráficos y ajustes sin intervención de la IA.

Copiar, versionar y actualizar proyectos existentes

En un entorno de trabajo real, es habitual que un mismo vídeo tenga múltiples versiones y revisiones. Google Vids permite duplicar cualquier proyecto para adaptarlo a nuevas audiencias, idiomas o contextos sin estropear el original.

Desde tu ordenador puedes abrir un archivo de Google Vids y, en el menú principal, seleccionar la opción Archivo > Hacer una copia. La herramienta crea automáticamente un duplicado que puedes renombrar y ajustar todo lo que quieras, manteniendo intacto el vídeo base.

Si el archivo se encuentra en Google Drive, también puedes hacer clic derecho sobre el vídeo y elegir la opción “Hacer una copia”. Esto genera un nuevo archivo en la misma carpeta, que después puedes mover, compartir o editar como un proyecto independiente.

Vids permite copiar tanto el proyecto completo como escenas concretas, de modo que puedes reaprovechar solo una parte del material (por ejemplo, la intro corporativa o un módulo concreto de formación) en otros vídeos sin tener que reconstruir cada escena de cero.

Edición, formato y retoques sobre las escenas

Una vez tienes tu vídeo creado o generado, ya sea con IA o desde una plantilla, puedes entrar en la fase de edición y formateo escena a escena. La interfaz se organiza de manera visual, con un storyboard donde ves las distintas escenas colocadas en secuencia.

En cada una de esas escenas puedes añadir, modificar o eliminar textos, imágenes y clips de vídeo. Es posible ajustar el tamaño y posición de los elementos, cambiar tipografías, colores o estilos de texto, y retocar elementos gráficos para adaptarlos a la identidad visual de tu organización.

Las transiciones entre escenas son completamente personalizables: puedes seleccionar efectos de entrada y salida, ajustar duraciones o suprimirlas si prefieres un montaje más directo. Esta parte sigue una lógica parecida a la de Presentaciones de Google, pero pensada para resultado en vídeo.

Además de los contenidos visuales, puedes gestionar la pista de audio de cada escena, ya sea ajustando el volumen de la música de fondo, añadiendo o sustituyendo una locución o sincronizando mejor los efectos de sonido con lo que se ve en pantalla.

Aunque la IA te puede haber generado una base bastante avanzada, la realidad es que para lograr un resultado pulido tendrás que dedicar un tiempo a estos retoques finos, especialmente si quieres que el vídeo respire ritmo, claridad y coherencia con la imagen de marca.

Colaboración en equipo dentro de Google Vids

Una de las grandes ventajas de la herramienta es que hereda el modelo colaborativo en tiempo real de Google Workspace. Igual que en Documentos o Presentaciones, varias personas pueden trabajar sobre el mismo vídeo de forma simultánea, viendo en qué parte está cada compañero.

En la práctica, esto permite que una persona se encargue del guion o los textos, otra del aspecto visual y alguien más revise el tono o la información, todo a la vez. Los cursores y marcadores de presencia indican quién está tocando qué escena o qué elemento.

Además, Vids incorpora un sistema de comentarios y sugerencias, mencionado incluso en las guías oficiales como parte del “cheat sheet” de aprendizaje. De esta forma, los revisores pueden dejar notas en puntos concretos del vídeo sin cambiar directamente el contenido, algo muy útil en equipos grandes o cuando hay que pasar por varias rondas de aprobación.

Otra característica interesante es la integración de materiales de Google Drive en los prompts de Gemini. Por ejemplo, puedes adjuntar un documento con los objetivos del vídeo, un briefing de campaña o un guion previo, y pedirle a la IA que genere un storyboard alineado con ese contenido, aprovechando el trabajo de otras personas del equipo.

Este enfoque hace que Google Vids encaje bien en flujos de trabajo ya existentes en la empresa, donde los documentos, presentaciones y hojas de cálculo conviven en Drive y se reutilizan como fuente de información para nuevas piezas de comunicación.

Cómo compartir los vídeos y gestionar los permisos

A la hora de distribuir el contenido, Google Vids ofrece varias opciones para que puedas compartir tus proyectos en el formato que mejor se adapte a la situación. No estás limitado a un único canal de publicación ni a mantenerlo todo “dentro” de Workspace.

En primer lugar, puedes compartir el archivo nativo de Google Vids como harías con cualquier documento de Drive. Desde la parte superior derecha del editor, pulsas en “Compartir”, añades personas, grupos o eventos, y eliges el nivel de acceso que tendrá cada uno: lector, comentador o editor.

Si lo que buscas es un archivo listo para reproducir en casi cualquier dispositivo, puedes exportar el vídeo como MP4 a Google Drive usando las opciones de uso compartido rápido (“Exportar a Drive”). Después, solo tienes que abrir ese archivo, ajustar los permisos desde la ventana de compartir y enviar el enlace a quien corresponda.

También existe la posibilidad de descargar el contenido directamente a tu equipo. Desde el menú Archivo puedes crear una copia en formato MP4 o animación GIF, que se guarda localmente y puedes enviar por correo, subir a otras plataformas o incrustar donde quieras.

Por último, quienes gestionan canales en YouTube tienen la opción de exportar sus Vids directamente a la plataforma. El archivo se sube al canal predeterminado con visibilidad configurada como “Privado” por defecto. Después puedes cambiar título, descripción, miniatura y privacidad desde YouTube Studio o, si quieres usar otro canal, descargar el archivo y subirlo de forma manual.

Cualquier persona con una cuenta de Google puede ver un vídeo compartido a través de Google Vids, siempre y cuando los permisos lo permitan. Esto facilita que los destinatarios no tengan que instalar nada ni usar aplicaciones externas: basta con abrir el enlace en un navegador compatible.

Google Vids en educación y su conexión con Google Classroom

En el ámbito educativo, Vids está abriendo la puerta a nuevas formas de utilizar la IA en clase. Integrado con Google Classroom, permite que el profesorado genere material audiovisual a partir de sus propias unidades didácticas de una manera mucho más ágil que con un editor tradicional.

Los docentes pueden convertir sus diapositivas en lecciones en formato vídeo, añadiendo explicaciones habladas, ejemplos visuales y pequeños cuestionarios o llamadas a la acción. Esto resulta especialmente útil para modelos de aula invertida o para reforzar contenidos complejos que conviene revisar varias veces.

Otra aplicación frecuente es la grabación de demos de enseñanza, mensajes de bienvenida o presentaciones de curso, que ayudan a humanizar la experiencia en entornos online o semipresenciales. El alumno no solo recibe un PDF o una unidad teórica, sino una explicación narrada que puede ver cuando le venga mejor.

Vids también facilita la colaboración en proyectos audiovisuales entre estudiantes. Un grupo puede repartirse escenas, trabajar sobre el mismo archivo, aportar sus propios clips o imágenes, y aprender a estructurar un relato visual coherente con ayuda de las plantillas y la IA.

La distribución de estos materiales se hace de forma natural a través de Google Drive y Google Classroom, adjuntando el vídeo a tareas, anuncios o secciones del curso. De este modo, el contenido queda centralizado y el profesorado puede revisar quién ha visto o entregado qué material.

Fortalezas y limitaciones reales de Google Vids

Visto todo lo anterior, es evidente que Google Vids destaca por hacer muy accesible la creación de vídeos a personas sin formación técnica. La combinación de IA generativa, plantillas y la interfaz tipo Workspace reduce la fricción inicial que suele frenar a muchos equipos a la hora de producir contenido audiovisual.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la herramienta todavía no sustituye a un editor profesional. Usuarios con mucha experiencia en producción pueden notar una falta de control fino sobre detalles de montaje, color o sonido, y echar de menos opciones avanzadas habituales en suites de edición dedicadas.

Para la mayoría de casos de uso cotidianos (formaciones internas, actualizaciones de proyecto, mensajes corporativos, etc.), el resultado es más que suficiente y con un nivel de calidad muy digno. Pero para spots publicitarios de alto presupuesto o piezas cinematográficas, lo razonable sigue siendo recurrir a herramientas especializadas.

También hay que considerar que la curva de aprendizaje no desaparece por completo. Aunque la IA ayude, sigue siendo necesario entender conceptos básicos de narrativa audiovisual, ritmo, duración, y cómo escribir prompts claros para que Gemini genere lo que realmente necesitas.

Aun con estas limitaciones, el hecho de que se puedan generar clips de vídeo de alta calidad gratuitamente (con un cupo mensual) y que el producto esté integrado en el ecosistema Google hace que Vids sea muy atractivo para empresas, centros educativos y usuarios particulares que ya viven en Workspace o en el entorno de servicios de Google.

Con todo, Google Vids se posiciona como una plataforma híbrida entre creador de presentaciones y editor de vídeo, potenciada por IA y profundamente integrada en Google Workspace: ideal para producir de forma rápida vídeos informativos, formativos o corporativos; suficientemente potente para la mayoría de escenarios de oficina y aula; y con margen de mejora en aspectos como el pulido profesional, la variedad de recursos predeterminados y la fluidez en formatos pensados para redes sociales, pero ya hoy totalmente funcional para cualquiera que necesite convertir ideas y documentos en historias audiovisuales sin complicarse la vida.

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