Google baja al 20% las comisiones de Play Store tras pactar con Epic Games

Última actualización: 5 de marzo de 2026
  • Google recorta la comisión estándar de Play Store del 30% al 20% y abre la puerta a más opciones de facturación.
  • El acuerdo con Epic Games incluye el retorno de Fortnite y un programa de Registered App Stores para tiendas alternativas.
  • Las nuevas tarifas se aplican primero en EE. UU., EEE y Reino Unido, con un despliegue escalonado al resto del mundo hasta 2027.
  • Epic celebra un paso hacia una plataforma Android más abierta y competitiva entre distintas tiendas de aplicaciones.

Cambios de comisiones en Google Play Store

Google ha movido ficha en su tienda de aplicaciones y ha decidido rebajar de forma generalizada las comisiones de Google Play tras sellar la paz con Epic Games, la compañía responsable de Fortnite. El gigante tecnológico introduce un nuevo marco de tarifas, abre más la puerta a sistemas de pago alternativos y da un impulso a la instalación de tiendas de apps de terceros.

El pacto, que pone fin a años de enfrentamiento judicial por supuestas prácticas anticompetitivas en Android, llega con una bajada de la comisión estándar al 20% y con un recargo del 5% adicional cuando los desarrolladores se apoyen en el sistema de facturación de Google. Además, se lanza el programa Registered App Stores, pensado para que otras tiendas puedan integrarse con menos fricciones y más garantías.

Qué ha acordado Google con Epic Games y por qué es tan relevante

El conflicto entre Google y Epic no es nuevo: se remonta al año 2020, cuando Epic Games decidió plantar cara a Google acusando a la Play Store de mantener un monopolio ilegal mediante comisiones elevadas y trabas a las alternativas de pago y distribución. La batalla acabó en los tribunales, que dieron la razón en buena parte a Epic y obligaron a Google a replantear su modelo.

Durante este tiempo se cuestionaron sobre todo tres frentes: la obligación de usar la facturación de Google en las compras dentro de la app, el porcentaje del famoso 30% sobre ingresos digitales y las dificultades para que una tienda de aplicaciones pudiera distribuir otras tiendas en el propio ecosistema Android. Sobre la mesa estaba la idea de si Android era realmente abierto o si, en la práctica, funcionaba como un entorno muy controlado.

Con el nuevo acuerdo, Google y Epic dan carpetazo a sus disputas a nivel global y fijan un marco que, según ambas compañías, abre más el ecosistema a la competencia entre tiendas y sistemas de pago. Como parte del pacto, Fortnite podrá volver a descargarse oficialmente desde la Play Store, al tiempo que Epic seguirá reforzando su propia tienda alternativa en Android.

En palabras de Google, estos cambios “fortalecerán el ecosistema de Android, permitirán que más desarrolladores tengan éxito y que haya más aplicaciones y juegos de alta calidad disponibles para todos”. Epic, por su parte, defiende que este paso acerca a Android a una plataforma verdaderamente abierta, con distintas tiendas compitiendo de tú a tú.

Nueva estructura de comisiones: del 30% al 20% con matices

Uno de los puntos clave es la reforma de la estructura de comisiones. Hasta ahora, lo habitual en Google Play (y también en la App Store de Apple) era una tarifa del 30% sobre las compras dentro de la app, con reducciones al 15% para ciertas suscripciones o tramos de ingresos. Ese porcentaje ha sido el foco de críticas durante años por parte de desarrolladores grandes y pequeños.

Con el nuevo modelo, la comisión estándar de Google Play se reduce al 20% para las compras dentro de aplicaciones en nuevas instalaciones, mientras que las suscripciones recurrentes pasan a tributar un 10%. Es decir, los desarrolladores verán rebajado el mordisco que se lleva Google por cada transacción digital que pase por la tienda.

Sin embargo, ese 20% y ese 10% no incluyen el coste de utilizar el propio sistema de facturación de Google. Si el desarrollador decide seguir usando la infraestructura de pagos de la compañía, se suma un recargo del 5% adicional. En la práctica, esto supone que quien opte por la facturación de Google pagará un 25% en lugar del 20% en compras dentro de la app, aunque seguirá por debajo del antiguo 30%.

Este esquema se aplicará en un primer momento a Estados Unidos, el Espacio Económico Europeo (incluida España) y Reino Unido, mientras que otros mercados tendrán tablas específicas adaptadas a su contexto regulatorio y comercial. Aun así, la referencia general para buena parte de los desarrolladores será esa nueva horquilla de 20% + 5% opcional.

Más libertad de facturación y programas de incentivos para desarrolladores

La rebaja de comisiones viene acompañada de una mayor flexibilidad en las opciones de pago dentro de las apps. Los desarrolladores podrán integrar sus propios sistemas de facturación directamente en la aplicación o redirigir a los usuarios a páginas web externas para completar compras y suscripciones, sin el mismo nivel de restricciones que antes.

Esta apertura era una de las grandes demandas de Epic y de otros actores del sector, que consideraban que la facturación obligatoria a través de Google suponía un cuello de botella y un coste extra difícil de asumir, sobre todo para quienes manejan márgenes ajustados o modelos de negocio basados en micropagos.

Además, Google introduce nuevos programas de incentivos pensados para aquellos desarrolladores que ofrezcan productos y juegos de alta calidad en Android. Entre ellos se encuentran el Apps Experience Program y una versión renovada del Google Play Games Level Up program, enfocados en premiar la inversión en buenas experiencias de usuario.

Dentro de estos programas, las condiciones económicas mejoran aún más: las transacciones de apps ya instaladas tributarán al 20%, mientras que las compras generadas gracias a nuevas instalaciones se gravarán solo con un 15%. De este modo, Google intenta animar a los estudios y empresas a seguir apostando por Android y por la calidad, a la vez que rebaja la presión sobre sus ingresos.

Registered App Stores: tiendas alternativas con más facilidad y menos trabas

El otro gran pilar del acuerdo es el lanzamiento del programa Registered App Stores, una iniciativa destinada a facilitar la vida a las tiendas de aplicaciones alternativas que quieran operar en Android. Hasta ahora, el llamado sideloading (instalar apps fuera de la Play Store) venía acompañado de advertencias de seguridad bastante agresivas que, según Epic, generaban miedo y frenaban a los usuarios.

Con este nuevo programa, las tiendas que deseen participar deberán cumplir una serie de requisitos de calidad y seguridad definidos por Google. A cambio, contarán con un proceso de instalación más fluido, menos avisos alarmistas y una experiencia más cercana a la que ofrece la propia Play Store, lo que podría normalizar la presencia de múltiples tiendas en el mismo dispositivo.

El objetivo es crear un marco en el que tiendas de terceros puedan competir en igualdad de condiciones por la atención del usuario, pero sin renunciar a controles mínimos que eviten abusos, malware o fraudes. Es un equilibrio delicado entre apertura y protección, y formaba parte central de las quejas de Epic sobre cómo se gestionaba el sideloading en Android.

En cuanto al despliegue, Google planea estrenar Registered App Stores primero en mercados fuera de Estados Unidos, donde ya existe una presión regulatoria importante sobre la apertura de las plataformas. Una vez que el acuerdo cuente con el visto bueno definitivo del tribunal norteamericano, el programa también se activará en el mercado estadounidense.

Calendario de aplicación en Europa, Reino Unido y resto del mundo

Los cambios no llegarán de golpe a todo el planeta. Google ha optado por un calendario escalonado de implementación que arranca en las regiones más sensibles desde el punto de vista regulatorio, entre ellas el Espacio Económico Europeo, donde se incluye España.

La compañía ha marcado el 30 de junio de 2026 como fecha clave: para entonces, las nuevas tarifas y programas para desarrolladores deberán estar ya operativos en el EEE, Reino Unido y Estados Unidos. Es en estas jurisdicciones donde se concentra buena parte del escrutinio legal y político sobre el poder de las grandes plataformas.

A partir de ahí, la hoja de ruta continúa con Australia, que se sumará a la nueva estructura de comisiones el 30 de septiembre de 2026. Más tarde, Corea del Sur y Japón incorporarán los cambios antes de que termine ese mismo año, concretamente antes del 31 de diciembre.

El despliegue global se completará el 30 de septiembre de 2027, fecha para la que Google prevé que el nuevo esquema de tarifas, el programa Registered App Stores y los incentivos para desarrolladores estén disponibles en el resto de mercados. Este ritmo gradual permite a la compañía ajustar detalles en función de la respuesta de usuarios, reguladores y empresas.

Impacto en desarrolladores, usuarios y ecosistema Android

Para los desarrolladores, especialmente en Europa y España, la rebaja del 30% al 20% (con la opción de evitar el 5% extra si se prescinde de la facturación de Google) supone un alivio económico nada menor. En proyectos con grandes volúmenes de ingresos, ese margen puede marcar la diferencia entre un negocio viable y uno que va al límite.

Quienes se inscriban en los nuevos programas de calidad podrán, además, beneficiarse de comisiones aún más bajas en nuevas instalaciones, llegando al 15% en determinados casos. Algo especialmente interesante para estudios de videojuegos y apps de suscripción que estén en fase de expansión y captación de usuarios.

Desde el lado del usuario, estos cambios apuntan a una mayor variedad de tiendas y métodos de pago disponibles en Android. Que Fortnite vuelva oficialmente a la Play Store es un símbolo, pero lo realmente importante es la posibilidad real de elegir dónde descargar juegos y aplicaciones, y cómo pagar dentro de ellas, sin sentir que solo hay una opción válida.

El ecosistema Android, por su parte, se encamina hacia una competencia más abierta entre distintas tiendas, lo que podría derivar en mejores condiciones para desarrolladores (ofertas, incentivos, comisiones) y, en última instancia, en más y mejores contenidos para el usuario final. Eso sí, todo ello con el reto permanente de mantener la seguridad en un entorno cada vez más fragmentado.

Mirando el conjunto, el acuerdo entre Google y Epic Games no se limita a resolver un pleito mediático: reconfigura la forma en que se distribuyen y monetizan las apps en Android, reduce de manera notable las comisiones de Play Store, abre la puerta a tiendas registradas con menos trabas y marca una hoja de ruta clara para Europa, Reino Unido y el resto del mundo, con la vista puesta en un ecosistema más abierto pero también más complejo de gestionar para todos los implicados.

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