- Configuración del perfil para limitar la visibilidad únicamente a los seguidores aceptados.
- Creación de zonas de privacidad en el mapa para ocultar domicilios o lugares de trabajo.
- Gestión individual de la visibilidad de cada actividad deportiva según la ubicación.

Strava se ha convertido en la herramienta imprescindible para cualquiera que le dé caña al running, al ciclismo o a la natación, transformando cada entrenamiento en una experiencia social. Sin embargo, no a todo el mundo le apetece exponer sus rutas y ritmos al ojo público, ya que la privacidad es fundamental cuando hablamos de nuestros hábitos diarios y los lugares que frecuentamos.
Tener un perfil abierto puede parecer una tontería al principio, pero publicar exactamente por dónde te mueves puede suponer un riesgo innecesario. Por suerte, la plataforma ofrece un abanico de opciones de seguridad muy completo para que decidas quién puede husmear en tus datos y quién no, permitiéndote disfrutar de la app sin sentirte vigilado.
Cómo poner tu perfil de Strava en modo privado

Si lo que buscas es que tu cuenta no sea un libro abierto para cualquier desconocido, puedes restringir el acceso general. De esta forma, solo las personas que hayas aceptado como amigos podrán ver tus logros, estadísticas y rutas, evitando que gente externa consulte tu actividad sin tu permiso.
Para lograrlo, solo tienes que seguir estos pasos sencillos: primero, entra en los ajustes de tu cuenta y desplázate hasta encontrar la sección de controles de privacidad. Una vez ahí, pulsa sobre la opción de «Página de perfil» y cambia la configuración de «Todos» a «Seguidores». Así, habrás cerrado la puerta a los curiosos.
Protege tu ubicación con la visibilidad del mapa

A veces no queremos cerrar todo el perfil, pero sí ocultar ciertos puntos críticos, como la puerta de casa, la oficina o el gimnasio. Strava permite crear zonas de exclusión personalizables donde el mapa se vuelve borroso o invisible, protegiendo tu intimidad en los puntos de inicio y fin.
- Accede a los ajustes de Strava y ve a controles de privacidad.
- Selecciona la opción denominada visibilidad del mapa.
- Define el radio de ocultación, que puede variar desde los 200 hasta los 1600 metros.
Además de estas zonas fijas, tienes la posibilidad de ocultar el inicio y el final de todas tus rutas de forma automática, independientemente de dónde empieces a entrenar. Si prefieres ir a lo seguro, también puedes elegir que todos los mapas de actividad sean invisibles para los demás, quedando reservados únicamente para tu propio historial.

Ajustes de privacidad para entrenamientos específicos

No todas las actividades necesitan el mismo nivel de seguridad. Quizás te da igual que se vea que has corrido por la playa durante tus vacaciones, pero prefieres que tu ruta habitual al trabajo se quede en secreto. Para estos casos, puedes editar la visibilidad de cada entrenamiento de manera individual.
Para hacer este ajuste, ve a tu perfil y entra en la sección de actividades. Elige la sesión que quieras modificar y pulsa los tres puntos situados en la esquina superior derecha. Allí podrás editar la visibilidad del mapa y escoger si quieres que ese entrenamiento concreto sea público o privado, sin afectar al resto de tu configuración general.
Es importante recordar que, si no tienes bloqueado a alguien, esa persona podrá seguir viendo ciertos datos básicos si el perfil es público, como tus fotos, la biografía, los clubes a los que perteneces o los trofeos conseguidos. Por eso, ajustar los controles de privacidad es la mejor manera de mantener el equilibrio entre compartir tus progresos y proteger tu seguridad personal.
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